La Prueba de la Bicicleta

Hace años, personas de la mediana edad, nos cuentan a nosotros (¿jóvenes?) que podían dejar su bicicleta sin atar al ir a comprar el pan sin problemas; nadie las robaba.

Hoy en día, quedan pocas cuidades en Argentina en la que podemos dejar una bicicleta sin atar sin que nos la robes; más aún, si la atamos, también corremos bastante riesgo de perderla. De hecho, fui víctima de robos de este tipo en reiteradas ocasiones.

Navegando, me crucé con un particular “blog”, en dónde publican videos de bicicletas, dejadas sin atar en diferentes puntos de Buenos Aires, Argentina, para ver cuanto duran sin que venga alguien y se las lleve.

La idea está muy buena, pero los resultados son vergonzosos. No hay bicicleta que se salve, todas son robadas al fin y al cabo.

El sitio de llama La Prueba de la Bicicleta, y dice cosas como éstas:

Todos soñamos poder volver a dejar la bici en la puerta de la panadería, comprar el pan, y que esté ahí cuando salimos. Pero en Buenos Aires muy pocos nos atrevemos a hacerlo. Bueno, aquí está: “La prueba de la Bicicleta”, una experiencia documental que sueña con que la bici permanezca horas en el mismo lugar. O al menos, lo suficiente hasta que se acabe el tape.

¿Para qué la prueba? Quizá como una forma nostálgica de recordar aquella tranquilidad perdida. Y hasta puede haber algo de voyeurismo en todo esto. Pero también puede servir para aflojar la paranoia, y ver que todavía se puede dejar una bici sin candado. No tarde mucho!

A continuación uno de los videos publicados por este blog, en dónde la bicicleta dura unos 40+ minutos. Si bien es una de las que mas dura, no deja de ser triste.